Decisiones en spanish para babel
Revisado: 2008-08-30
Algunas de las decisiones tomadas en el estilo para español causan
cierta sorpresa y a menudo se pregunta por qué spanish ha decidido
alterar el comportamiento de lo que se considera el estilo estándar
de LaTEX. La razón en todas es simple: se trata de adaptar
LaTEX a las convenciones ortotipográficas hispanas, lo que
conlleva eliminar aquellos aspectos que más claramente evidencian
la influencia de las normas angloamericanas en las que basan los
estilos estándar y otros muchos. Igual que cada lengua tiene su
ortografía, también tiene su ortotipografía.
Algunos puntos estilísticos dependen, en realidad, del diseño del
libro, pero es claro que el punto de partida (los ajustes
predeterminados sobre los que crear ese diseño) ha de ser un estilo
conforme a las reglas más habituales y tradicionales en español. El
estilo spanish ofrece muchas posibilidades de reconfiguración (puede
que sea una de las lenguas de babel más abiertas en este aspecto), por
lo que los ajustes necesarios para un cierto estilo pueden llevarse a
cabo con relativa facilidad, como se explica en el manual y en:
Traducción de table como cuadro
A pesar de su similitud, el inglés table no es el español tabla (se
trata de falsos amigos, es decir, palabras similares en dos lenguas
pero con significados distintos). Las definiciones de Academia de
estas palabras son:
Cuadro:
Conjunto de nombres cifras u otros datos presentados gráficamente
de forma que se advierta la relación existente entre ellos.
Tabla:
Cuadro o catálogo de números de especie determinada,
dispuestos en forma adecuada para facilitar los cálculos.
Tradicionalmente, y aún sigue siendo una costumbre mayoritaria, el
nombre empleado en español para las partes de un libro o un texto que
muestran datos de forma gráfica es cuadro, como queda reflejado en
las obras de tipografía de Morato, Martínez Sicluna o Martínez de
Sousa. Como se puede ver de la definición, una tabla es un tipo de
cuadro. En cierto modo, se puede decir que cuadro es a tabla lo que en
LaTEX table es a tabular, por lo que un libro puede contener un
cuadro que sea, digamos, la tabla de multiplicar. O dicho en otras
palabras: cuadro va a la función y tabla a una cierta disposición.
La creencia de que cuadro no es más que una forma marginal
y desusada se da sobre todo en matemáticas, física e informática por
una razón doble: muchos cuadros son tablas y la influencia del inglés
es muy notable. En ciencias sociales o de la vida y en obras de
referencia la forma predominante sigue siendo la tradicional en
español, es decir, cuadro. A pocas personas de historia se les
ocurriría, por ejemplo, hablar de una tabla con la dinastía de los
Austrias. Aunque Google no demuestra nada, puede ser ilustrativo:
a 2007-03-17 y en páginas en español, "cuadro 20" da 91.100
resultados y "tabla 20" da 66.500.
Números romanos en versalitas
Aunque si retrocedemos varios siglos podemos encontrar números romanos
en minúsculas en textos españoles, en los siglos XVIII y XIX, cuando
se fijó buena parte de la actual ortotipografía, los números romanos
en minúsculas desaparecieron para dar paso a los números en
versalitas, es decir, letras con la forma de las mayúsculas y de
tamaño similar a las minúsculas.
El Diccionario panhispánico de dudas de las academias
de la lengua (2005), sanciona las versalitas
en los números romanos y censura las minúsculas: «Aunque en texto
antiguos se usaban a veces las letras minúsculas paras representar lo
números romanos, hoy deben utilizarse letras con forma mayúscula.
Cuando se refieran a sustantivos escritos en minúscula, se recomienda
escribirlos en versalitas» (números, 3.1a). La minúscula en este
caso es tan falta de ortografía como, por ejemplo, tras punto.
Por influencia del inglés, se ven ahora números romanos en minúscula,
y, las cosas como son, buena parte de la culpa de este anglicismo la
tiene LaTEX. En libros de matemáticas anteriores a los años sesenta y
setenta es difícil encontrar esta práctica, pero los matemáticos,
en textos más recientes, lo usan porque así viene en LaTEX, siguiendo
los convenios el inglés americano.
Marca decimal
Tal vez una de las funciones de la versión 4 que más apoyo recibió
y que al tiempo es una de las más controvertidas. Al cargar spanish,
el punto en una fórmula se interpreta como un marcador decimal
genérico, de manera que puede adoptar la forma de punto o de coma
sin apenas cambios en el documento.
El objetivo de esta marca decimal genérica es doble:
1. Aunque las normas internacionales de la ISO establecen el uso de
la coma para los decimales (la ISO 31, para ser exactos; el SI decidió
en el 2003 no tomar partido y dejar este detalle a otras normas), en
la práctica el punto se emplea mucho en algunos países de
Hispanoamérica, incluso si legalmente es obligatorio el uso de la coma
(principalmente México y Centroamérica).
2. La coma tiene una función asignada en matemáticas como separador
en enumeraciones, mientras que el punto no tiene usos reales en
español (recordemos que los miles deben separarse con espacios finos).
Como la coma en su función principal no sirve para el decimal, ya que
añade un espacio detrás, se puede hacer que el punto sea una marca
decimal genérica y que se comporte correctamente como tal, sea cual
sea el signo elegido.
No sería el primer caso que LaTEX dé un comportamiento como el que
da spanish al punto: por ejemplo, el apóstrofo en matemáticas no da
ese carácter, sino que se convierte en una prima.
El hecho de que la marca decimal sea única y que funcione como
marcado lógico y no visual, ayuda al intercambio de documentos
de un país a otro cuando tengan diferentes prácticas al respecto.
Apartados
La primera versión del actual spanish (por entonces llamado spanishb),
establecía itemize con rayas, que es lo más habitual. Sin embargo,
dado que se objetó que la raya puede confundirse con el menos, se
cambió a otro esquema basado en topos que evitaba la semirraya (signo
ajeno al español) y el punto centrado. El esquema actual es en buena
medida arbitrario, como también lo es el original de LaTEX, pero al
menos se evitan las idiosincrasias originales, extrañas incluso en
inglés. Un último paso se dio con un esquema alternativo, ya que el
cuadradito del primer nivel no ha sido del agrado de algunos usuarios
del estilo.
Traducciones de los índices
Por desgracia, no existe un referencia mínimamente oficial que
facilite una terminología unificada. Por ejemplo, índice de materias lo
usan algunos para el sumario de capítulos, mientras que
otros lo aplican al índice alfabético final; por ello la he
descartado. El DRAE dice que tabla es el «índice de materias en los
libros» aunque modernamente no ha tenido uso alguno
(sólo antiguamente) ni tampoco aclara más. También es arcaico
tabla de contenido, aunque la fórmula más escueta de contenido me parece
mejor. En todo caso, no debe ser nunca de contenidos (en plural),
que es un crudo anglicismo. Tal vez índice general es lo que más se
usa, así que a él me atengo salvo en article, donde se compone como
sección y por tanto resulta algo ostentoso. (Al contrario que en
inglés, en castellano el índice por antonomasia es el general.) Otras
posibilidades serían índice temático o índice sumario.
Para el índice alfabético hay quien ha empleado índice de materias
aunque parece que índice analítico tiene más seguidores. Pero
estrictamente hablando, ninguno de los dos es apropiado, ya que estos
índices no solamente suelen incluir materias, sino también nombres.
Con un paquete para diferenciar varios tipos de índices podemos
indicar si es de materias (analítico) o de nombres (onomástico).
Creo que índice alfabético es ajustado y preciso y me parece lo
mejor.
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